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Mostrando las entradas con la etiqueta Redes sociales

¿Nos equivocamos al pensar en la felicidad?

Asumimos que la felicidad se trata de nuestras circunstancias, de ganar más dinero o tener más éxito en el trabajo, pero la felicidad se trata de nuestro comportamiento y mentalidad y no tanto de nuestras circunstancias.  Otro error es pensar que ser feliz se trata de serlo siempre; que una vida verdaderamente feliz no implica emociones negativas, y las emociones negativas son una parte importante de una vida plena, solo hay que regularlas y tenerlas en los momentos y lugares adecuados, pero una vida feliz no se trata de ser feliz todo el tiempo. En Estados Unidos esto se suele llamar positividad tóxica. El dinero, la fama, el poder no proporcionan felicidad, sino que son los vínculos y la conexión con los demás, pero tenemos una cultura de exigencia y de esfuerzo para perseguir cosas, pero no para crear conexiones sociales. En realidad, la cultura no ayuda, porque nuestra mente hace que nos equivoquemos. Por un lado, tendemos a acostumbrarnos a las cosas. Esto es lo que los psicól...

La actualidad es opinable porque todo es opinable

Como todo es opinable es indiferente si dicen la verdad o mienten. No hay distinción entre verdad y mentira. El resultado no es solo la banalización de la realidad sino el regreso de la propaganda frente a la información de los hechos. Debemos a la televisión la emisión de los hechos en tiempo real, y a Internet y las redes sociales la máxima eficacia o la sobredimensión de esa difusión en directo. Esto acarrea un doble efecto social, por una parte, la mayor transparencia en detalles que antes permanecían opacos, como por ejemplo el video de la muerte por asfixia de un hombre negro por parte de un policía blanco en Estados Unidos, pero por otra la multiplicación de la propaganda y la intoxicación interesada de los hechos de la realidad, como por ejemplo la proliferación de la demagogia y el oportunismo político de líderes y formaciones populistas. El viejo debate sobre la influencia de la televisión política en la opinión pública se ha reforzado con la multiplicación que ofrecen las re...

La noticia ya no importa porque el medio ya no es el mensaje

Ya no se buscan noticias, se chocan con ellas entre los videos graciosos, anécdotas de amigos y consultas del trabajo o de compañeros de estudio. Los feeds de las redes en este maremágnum de contenido provoca una pérdida de contexto y jerarquía del contenido periodístico en la experiencia del usuario. El diario, el programa de radio y la televisión desaparecen como una unidad que presenta una visión ordenada y representativa de la actualidad. Solo queda retazos de historias y opiniones perdidas en un mosaico inabarcable de información de todo tipo y procedencia. La forma en que se usan los dispositivos tecnológicos es la clave para entender el actual consumo de noticias, y una de esas claves es la característica multiuso del teléfono celular por ser portátil y estar casi permanentemente conectado. La computadora, por su parte, se la asocia más a trabajo o estudio. La televisión pasó a cumplir el rol que antes tenía la radio: acompañamiento de fondo mientras se realizan tareas cotidiana...

Una democracia compleja

Si bien la democracia es el denominador común de todas las cuestiones políticamente relevantes, teóricas y prácticas no podemos dejar de analizar que el concepto de democracia que conocemos fue creado para una sociedad menos compleja que la actual. Muchas de las transformaciones que las sociedades han vivido se convirtieron a su vez en obstáculos imprevistos para el cumplimiento de las promesas democráticas.  El primero de esos obstáculos ocurrió al pasar de una economía familiar a una economía de mercado, y de una economía de mercado a una economía regulada que sugirió un incremento de la complejidad política y, en consecuencia, requirió mayor capacidad técnica para resolverlos. La inflación, el desempleo, la redistribución de la riqueza se hicieron asuntos cada vez más complejos que necesariamente deben ser resueltos por técnicos. El ciudadano medio de hoy, aunque esté más instruido, carece generalmente de las herramientas cognitivas y epistémicas para participar en la gran mayor...

El peligro de la Infodemia

Estamos expuestos a tal cantidad de contenido que ya no podemos procesarlo. Hoy tener más información, lejos de ayudarnos a tomar mejores decisiones, nos provoca parálisis, desconcierto y angustia. Es una ironía, pero es así. En un mundo con tecnología y canales para comunicarnos como nunca antes lo habíamos podido hacer, pasa justo lo contrario: La comunicación está en crisis ante el uso del storytelling para contar mentiras, debido a unas audiencias más informadas, críticas y activas que nunca. Pero también gracias un exceso de información sobre todos los temas que provocan que nadie entienda nada, que nadie sepa qué de lo que se dice es verdad o qué no lo es.  Una persona consume cada día más de 36 gigabytes de contenido, lo que equivale a más de 18 mil libros. El efecto de este exceso de contenido es el desinterés, el aburrimiento y el hartazgo de las audiencias. Este fenómeno se agravó durante los años 2020 y 2021 debido a la pandemia de Covid-19. Ese aislamiento nos obligó a ...

Democracia en el siglo XXI

En la Atenas del siglo V A.C., en un mundo dominado por los tiranos y la autocracia, unos pocos ciudadanos comenzaron a decidir con libertad el destino de su ciudad y de sus habitantes con un sistema revolucionario llamado "democracia". Este “gobierno popular” o, como el presidente estadounidense Abraham Lincoln lo definió sentando en el siglo XIX las bases de la modernidad, el “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, avanzó y creció a lo largo de la historia y del planeta ganando mayor representatividad por edad, género o raza hasta ser universal. A su paso nacieron nuevos gobiernos o naciones en los que ya fuera a viva voz, mano alzada, voto secreto o por aclamación, sus sociedades lograban representatividad, derechos y deberes que quedaban recogidos en un contrato de convivencia política y social basado en una constitución y en su salvaguarda por instituciones independientes que representan a los distintos poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial...