Suele decirse que "Dato mata relato" pero vivimos amenazados por las noticias falsas y el cuestionamiento acientífico. ¿Entonces? Si bien las estadísticas no representan la Verdad, con mayúscula, y hasta pueden mentir, debemos admitir que ninguna estadística es perfecta, pero son nuestra única esperanza para entender cómo está cambiando el mundo en el que vivimos. El Covid despertó el interés de la gente por las estadísticas, porque sin datos hubiese sido extremadamente difícil saber qué hacer, tanto a las administraciones públicas como al ciudadano de a pie. Hay que ser mucho más rigurosos a la hora de medir lo que realmente importa porque resulta frustrante no disponer de datos sobre un problema. Es un problema cuando los gobiernos autoritarios utilizan los datos para sus fines particulares y no para el interés común, o las falsifican. Por ejemplo, un estudio demostró que varias autocracias están exagerando su crecimiento económico. Los verificadores tienen dos vías para co...