Las manifestaciones actuales de antiintelectualismo se inscriben en una larga tradición, lo que no debe ocultar el carácter singular de la situación presente, marcada por la transformación digital del espacio público y el surgimiento de autoridades culturales que compiten con la universidad y el conocimiento. Si bien el término antiintelectual se acuñó después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había mantenido siempre una fuerte hostilidad hacia los "cerebritos" . Ese rechazo estaba arraigado en una cultura política, económica y religiosa que hacía del "intelectual" un opuesto al ferviente patriotismo y al puritanismo moral. Hoy el antiintelectualismo está más vivo que nunca y recibe ataques constantes contra el trabajo intelectual de los académicos. La fuerte autoridad científica, adquirida desde el nacimiento de las ciencias sociales, hoy se encuentra cuestionada, en especial en el espacio público, en beneficio de otros mediadores culturales. Si bien ...