Pekín informó que la segunda economía más grande del mundo alcanzó su objetivo de crecimiento del PIB del 5% para el año 2025. Las exportaciones se mantuvieron. La producción industrial se mantuvo resiliente. Sin embargo, bajo la superficie, las cosas no eran tan tranquilas. Está la continua crisis inmobiliaria de China y la batalla comercial con Estados Unidos. Y luego hay otro problema persistente que podría resultar aún más difícil de resolver: lograr que los jóvenes crean en el futuro. Muchos jóvenes chinos millennials y de la Generación Z, que están bajando el precio de todo, desde la moda hasta la ambición profesional, están atrapados en un profundo sentido de lodazal. Los peldaños hacia una vida sólida y de clase media parecen estar desapareciendo, y la promesa de estabilidad financiera a largo plazo se desmorona mientras el mercado inmobiliario hace lo mismo. Aunque no ha habido recesión, muchos de los síntomas de la recesión han sido experimentados por esta joven generación, e...