Las sociedades de América Latina y el Caribe se encuentran entre las que menos confían en sus gobiernos del mundo; sin embargo, la falta de confianza es el problema más urgente y el menos discutido. Los efectos de la desconfianza son quizás el factor más crítico en su pobre desempeño económico y social. Cuando hablan de desconfianza, se refieren a que las personas creen que los demás actuarán de forma oportunista. Harán promesas que no podrán cumplir, incumplirán promesas que sí podrán cumplir y violarán las normas para aprovecharse de quienes las cumplen. En resumen, la confianza es la fe en los demás: en su honestidad, fiabilidad y buena voluntad. Las personas evitan pagar impuestos porque creen que no se utilizarán para nada que consideren valioso. Por lo tanto, la recaudación fiscal es menor, con menos dinero para gastar en servicios públicos, lo que genera una espiral de desconfianza al ver satisfechas las bajas expectativas de la gente sobre la eficacia del gobierno y su cumplimi...
Frente a los constantes comentarios, opiniones y declaraciones sobre los peligros económicos, sociales y financieros que se avecinan en torno a la tecnología de la IA y por muy prometedora que sea la misma, hay pocas probabilidades de que esté a la altura. Solo un pequeño porcentaje de todos los empleos (5%) sería asumido por la IA en la próxima década. Si bien son buenas noticias para los trabajadores, son muy malas para las empresas que invierten miles de millones en esta tecnología esperando que impulse un aumento de la productividad. Algunas voces del MIT advierten de que el frenesí de la IA ha ido demasiado lejos. Los optimistas argumentan que la IA permitirá a las empresas automatizar gran parte de las tareas laborales y desencadenará una nueva era de avances médicos y científicos a medida que la tecnología siga mejorando, lo que implicará que ciertas empresas deberán invertir en los próximos años hasta U$S 1.000 millones para actualizar los equipos de los centros de datos. ...