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Entradas

Progreso económico y sus descontentos

Para empezar, es útil distinguir entre progreso económico y crecimiento económico. Ambos suelen estar mezclados pero el progreso económico es mucho más que el crecimiento real del PIB per cápita. Un avance en el bienestar económico incluiría muchas otras cosas, especialmente el ocio, que por supuesto nunca se cuenta como parte del PIB pero es un bien económico como cualquier otro. Por supuesto, deben contabilizarse los aumentos en la esperanza de vida y los años de vida ajustados por calidad. Además, hay muchas variables relacionadas con el trabajo, como la disminución de la monotonía y el esfuerzo físico del trabajo, una mejor seguridad y otras mejoras en las condiciones laborales. Y, a menudo olvidado, es que la historia de la tecnología básicamente muestra que hay un gran número de mejoras macroeconómicamente triviales que han llevado a enormes superávits de consumo y, por tanto, han hecho mucho más felices a la gente. Un ejemplo de estas mejoras es la introducción de la anestesia e...
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¿El mundo va mejor que nunca?

Suele decirse que "Dato mata relato" pero vivimos amenazados por las noticias falsas y el cuestionamiento acientífico. ¿Entonces? Si bien las estadísticas no representan la Verdad, con mayúscula, y hasta pueden mentir, debemos admitir que ninguna estadística es perfecta, pero son nuestra única esperanza para entender cómo está cambiando el mundo en el que vivimos. El Covid despertó el interés de la gente por las estadísticas, porque sin datos hubiese sido extremadamente difícil saber qué hacer, tanto a las administraciones públicas como al ciudadano de a pie. Hay que ser mucho más rigurosos a la hora de medir lo que realmente importa porque resulta frustrante no disponer de datos sobre un problema. Es un problema cuando los gobiernos autoritarios utilizan los datos para sus fines particulares y no para el interés común, o las falsifican. Por ejemplo, un estudio demostró que varias autocracias están exagerando su crecimiento económico. Los verificadores tienen dos vías para co...

El antiintelectualismo

Las manifestaciones actuales de antiintelectualismo se inscriben en una larga tradición, lo que no debe ocultar el carácter singular de la situación presente, marcada por la transformación digital del espacio público y el surgimiento de autoridades culturales que compiten con la universidad y el conocimiento. Si bien el término antiintelectual se acuñó después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había mantenido siempre una fuerte hostilidad hacia los "cerebritos" . Ese rechazo estaba arraigado en una cultura política, económica y religiosa que hacía del "intelectual" un opuesto al ferviente patriotismo y al puritanismo moral.  Hoy el antiintelectualismo está más vivo que nunca y recibe ataques constantes contra el trabajo intelectual de los académicos. La fuerte autoridad científica, adquirida desde el nacimiento de las ciencias sociales, hoy se encuentra cuestionada, en especial en el espacio público, en beneficio de otros mediadores culturales. Si bien ...

La sociedad infantilizada

No hace mucho tiempo la revista The Economist se refirió a la obra de Keith Hayward intitulada Infantilized , mediante la cual explora cómo la cultura occidental ha fomentado una generación de jóvenes menos maduros que los de épocas anteriores.  Según Hayward, la cultura pop y la educación están contribuyendo a un fenómeno que llama infantilización , donde los jóvenes prolongan su adolescencia al evitar las responsabilidades de la adultez. Ejemplos como adultos disfrazados de personajes infantiles y la popularidad de actividades asociadas con la infancia, como saltar en fosos de pelotas o ver películas animadas, de superhéroes y afines, ilustran esta tendencia. Hayward, en su análisis, también critica el sistema educativo, argumentando que está diseñado para proteger a los estudiantes de ideas perturbadoras, promoviendo la infantilización al no desafiar adecuadamente sus creencias o comportamientos. Las universidades y escuelas, en lugar de preparar a los estudiantes para el mundo ...

El fin de la pobreza

El 13 de noviembre de 1997, un nuevo casino abrió sus puertas en las Great Smoky Mountains de Carolina del Norte. A pesar del mal tiempo, se había formado una larga cola a la entrada y, como seguían llegando centenares de personas, el jefe del casino empezó a recomendar a la gente que se quedara en casa. Aquel interés generalizado no sorprendió a nadie. El Harrah’s Cherokee era y sigue siendo un casino enorme y lujoso, propiedad de la Tribu Oriental de Indios Cheroquis, que también lo gestionan, y su apertura ponía fin a una batalla política que había durado diez años.  Poco después de la inauguración, quedó claro que la sala de juego de 3250 metros cuadrados, las tres torres del hotel con más de 1000 habitaciones y 100 suites, innumerables tiendas, restaurantes, piscina y centro de fitness no supondrían para la tribu su perdición sino su salvación. Tampoco se allanó el camino al crimen organizado.  Los beneficios de U$S 150 millones en 2004 crecieron hasta casi U$S 400 millon...

La IA y el optimismo naif

A medida que la inteligencia artificial avanza, se agolpan las preguntas sobre qué impacto va a tener en el trabajo y en la sociedad. Muchos creen que reemplazará a los humanos como fuerza laboral y que acabaremos dominados por ella. Pero mucho del actual debate parece ser de un optimismo naíf. Nos dicen que cambiará todo para mejor. Pero cuando se rebate esa tesis, la respuesta generalizada es que el ser humano siempre se ha beneficiado de los nuevos descubrimientos, ¿por qué iba a ser ahora diferente? Sin embargo, ese argumento es falso. Las innovaciones siempre han generado conflictos en el pasado porque el control quedaba siempre en manos de las élites. La innovación no siempre favorecía al conjunto de la población. Si bien hoy disfrutamos de mayor prosperidad, se tiende a pensar que el camino ha sido recto. Ignoramos las dificultades para lograrlo. Por ejemplo, en el medioevo, los molinos de viento fue una tecnología revolucionaria que cambió la agricultura. Sin embargo, las condi...

Los mitos de la vejez

Durante miles de años ser mayor era sinónimo de pobreza y fragilidad. Acercarse a los sesenta años suponía una salud y un físico precario que hacía imposible seguir siendo productivo. Los trabajos eran fundamentalmente en el campo o en la manufactura y al fallarles la vista o las articulaciones a los mayores se les apartaba por joven mano de obra, salvo honrosas excepciones en los gremios de oficios. Al mismo tiempo sin haberse inventado todavía los sistemas de pensiones, la vida de las personas mayores sin ingresos –ni medios para lograrlos– estaban abocadas a depender de la ayuda de sus hijos o de la beneficencia. No es hasta hace unas pocas décadas cuando se universalizan los sistemas de pensiones y, más recientemente, la desaparición de empleos penosos que exigen fuerza física en condiciones insalubres. También en los últimos cincuenta años hemos vivido un proceso de alargamiento de la vida pasando de esperanzas de vida de unos sesenta años a superar los ochenta años. De igual mane...