Dentro de diversos entornos académicos entienden el potencial de la Inteligencia Artificial (IA) pero se debate sobre los peligros económicos y financieros que se avecinan estimulados por la incesante exageración en torno a esta tecnología, y la forma en que alimenta un auge de la inversión y un furioso repunte de las acciones tecnológicas. En el MIT afirman que, por muy prometedora que sea la IA, hay pocas probabilidades de que esté a la altura. Calcula que solo un mero 5% de los empleos sería asumido, o al menos en gran parte asistido, por la IA en la próxima década. Si bien es una buena noticia para los trabajadores, es cierto que son muy malas para las empresas que invierten miles de millones en esta tecnología esperando que impulse un aumento de la productividad. TRES ESCENARIOS Los optimistas argumentan que la IA permitirá a las empresas automatizar gran parte de las tareas laborales y desencadenará una nueva era de avances médicos y científicos a medida que la tec...
Pekín informó que la segunda economía más grande del mundo alcanzó su objetivo de crecimiento del PIB del 5% para el año 2025. Las exportaciones se mantuvieron. La producción industrial se mantuvo resiliente. Sin embargo, bajo la superficie, las cosas no eran tan tranquilas. Está la continua crisis inmobiliaria de China y la batalla comercial con Estados Unidos. Y luego hay otro problema persistente que podría resultar aún más difícil de resolver: lograr que los jóvenes crean en el futuro. Muchos jóvenes chinos millennials y de la Generación Z, que están bajando el precio de todo, desde la moda hasta la ambición profesional, están atrapados en un profundo sentido de lodazal. Los peldaños hacia una vida sólida y de clase media parecen estar desapareciendo, y la promesa de estabilidad financiera a largo plazo se desmorona mientras el mercado inmobiliario hace lo mismo. Aunque no ha habido recesión, muchos de los síntomas de la recesión han sido experimentados por esta joven generación, e...