Alrededor de quince años atrás el Black Friday era solamente una curiosidad estadounidense. Era simplemente un día que veíamos en las noticias de grandes ofertas con largas colas en centros comerciales de Estados Unidos. Hoy forma parte de nuestra vida. Este fenómeno no solo mueve miles de millones de dólares/euros/pesos, sino que también transforma el comercio, afecta al empleo, altera los precios, presiona a las empresas e influye en nuestros hábitos. El primer cambio importante fue mover las compras navideñas hacia finales de noviembre, transformando a este mes en el de mayor aumento de ventas minoristas. Esto no ocurría antes. El impacto no es solo en las tiendas físicas, sino que el comercio electrónico vive uno de sus picos anuales justo durante este evento. Sectores como tecnología, moda, electrónica de consumo y deportes pueden llegar a concentrar entre un 20% y un 30% de sus ventas anuales en estas fechas. El Black Friday mueve muchísimo dinero y lo hace rápido. GANADORES...
Asumimos que la felicidad se trata de nuestras circunstancias, de ganar más dinero o tener más éxito en el trabajo, pero la felicidad se trata de nuestro comportamiento y mentalidad y no tanto de nuestras circunstancias. Otro error es pensar que ser feliz se trata de serlo siempre; que una vida verdaderamente feliz no implica emociones negativas, y las emociones negativas son una parte importante de una vida plena, solo hay que regularlas y tenerlas en los momentos y lugares adecuados, pero una vida feliz no se trata de ser feliz todo el tiempo. En Estados Unidos esto se suele llamar positividad tóxica. El dinero, la fama, el poder no proporcionan felicidad, sino que son los vínculos y la conexión con los demás, pero tenemos una cultura de exigencia y de esfuerzo para perseguir cosas, pero no para crear conexiones sociales. En realidad, la cultura no ayuda, porque nuestra mente hace que nos equivoquemos. Por un lado, tendemos a acostumbrarnos a las cosas. Esto es lo que los psicól...