La polarización es la clave a la que siempre se recurre tanto para explicar las grandes cuestiones del momento como para justificar esa atmósfera enrarecida, sin embargo, la realidad es más compleja. Primer diagnóstico: en los últimos años ha aumentado el grado de polarización política en las democracias occidentales. Segundo diagnóstico: esta polarización es dañina para dichas democracias. La polarización en su versión más básica, se trataría de una fuerte identificación partidista que conlleva un rechazo igualmente fuerte hacia quienes albergan convicciones distintas. Una actitud que, además, volvería más atractivos los planteamientos extremos cercanos que los planteamientos moderados del otro lado. En el libro "El ocaso de la democracia", Anne Applebaum analiza que los movimientos políticos polarizadores del siglo XXI se producen en países con historias y culturas políticas tan distintas como Estados Unidos, Polonia, el Reino Unido y España. La polariz...